Dice un principio de la física que la energía y la materia no se crean ni se destruyen, solamente se transforman. Basados en lo anterior, los científicos han llegado ya a nuevas teorías que revolución la antigua concepción de la realidad. En este sentido se podría afirmar que la energía desprendida de piedras preciosas y semipreciosas puede ser absorbida por algún ser vivo o biológicamente activo y esta energía puede modificar sus ritmos vitales, su metabolismo, e incluso sus emociones.
A lo largo de la historia varios tipos de piedras semipreciosas se han usado con fines aparentemente esotéricos, pero que ahora la ciencia contempla de una manera mejor estructurada ya que ha ampliado sus paradigmas. En este sentido el rubí, la esmeralda, el diamante, el zafiro y amantita han sido consideradas como preciosas. La amantita en particular ya no es tomada como tal ya que en los últimos años se han descubierto cantidades enormes de ella en Brasil. Por otro lado, una lista de piedras semipreciosas incluiría a la ágata, al ámbar, la aguamarina, el jade, el ópalo, la malaquita, el cuarzo, la turquesa y muchas otras mas. Todas ellas se distinguen también por su bellaza, la cual puede ser observada en una tienda piedras semipreciosas y si alguna es del agrado de quien la observa puede ser adquirida por un precio relativamente accesible, cosa que no ocurre con las preciosas ya que estas suelen tener un valor muy alto y son muy cotizadas.
Si no se tiene la oportunidad de visitar una de estas tiendas se pueden ver algunas fotos de piedras semipreciosas en el internet y decidir cual es la que irradia, a simple vista, la mejor vibra y así determinar cual nos podrá dar la energía que necesitamos o el equilibrio que tanto anhelamos.