En estas épocas, el desplazamiento de las personas es una acción que busca ser acompañada por múltiples aparatos. Si alguien trabaja a través de la web, puede encontrar Internet para su portable en muchas cafeterías y escoger un panorama distinto para cada momento laboral. Lo portátil tanto se ha vuelto una necesidad de la persona común de esta época, que este adjetivo comienza a ser también reemplazado por su extranjerismo. Así, si alguien pregunta por un dispositivo portable para reproducir video, el vendedor o la persona con la que hable de seguro entenderá que se refiere a un aparato portátil.
La humanidad ha llegado a una etapa tecnológicamente increíble. Ahora no sólo la música puede ser escuchada en un mp3 portable o en un ipod, acompañando a las personas en el transporte público, el avión o en la marcha; también en viajes largos, por ejemplo, o mientras se permanece en lugares que no son el hogar mismo, se puede llevar encima un reproductor portable de DVD para amenizar los momentos en los que no se hace más que esperar.
En los aviones, comienzan a ofrecerse vuelos con acceso a Internet, con linux portable como sistema operativo. Por más arriba que se esté en el aire, ya existe la posibilidad de nunca despegar la cabeza de la tierra.
Pero ¿por qué ese afán por mantener la mente y la vista en constante interacción con una pantalla? Aunque no se desconocen las ventajas de entretenimiento, también es sabido que algunos momentos dedicados sólo al pensamiento, son necesarios para refrescar las ideas y evaluar la cotidianidad. Recorrer trayectos para llegar a otros lugares constituye también un momento propicio para dejar salir los pensamientos que muchas veces permanecen eclipsados por el bullicio de todos los días. Y, sin darnos cuenta, en este artículo también caímos en la utilización del extranjerismo ¡Vaya espíritu globalizador de la época!