La situación económica está orillando a los bancos a hacerse de capitales de cualquier manera posible. Así pues, en el caso de las hipotecas están tomando una actitud muy estricta: cuando el deudor se atrasa un solo mes el banco procede a rematar el bien y cobrarse así la deuda. Las familias que viven en esas casa hipotecadas buscan alguna solución desesperada; algún préstamo rápido para salir del problema aunque sea unos cuantos meses.
Sin embargo, pedir un prestamo rapido no es algo tan sencillo. Para recibir dinero una persona debe de satisfacer varios requisitos; en algunos casos debe de dar una nueva garantía; como una doble hipoteca, por ejemplo. Los prestamos personales rápidos exigen también que la persona tenga un historial crediticio sano; para que así los bancos tengan menos riesgos. Así púes, muchas de estas familias no consiguen el prestamo rápido y se ven en la penosa situación de ser expulsados de sus casas. Ya en la calle buscan una nueva vivienda; tal vez rentar algo en las afueras de la ciudad, y tratar de enfrentar la realidad día a día. Sin duda alguna esta situación es muy difícil; y podría ser manejada con más dignidad si los bancos y los políticos tuvieran un poco más de sentido de la humanidad, un poco más de sentido común.
Pedir prestamos personales rapido puede ser, en el caso de quien los consiga, una tablita de salvación momentánea. Sin embargo el problema de fondo es muy delicado; horrendo y trágico. Se necesita un cambio de paradigmas urgentemente.
isabellla 2009-10-01 23:55:25