Muchos Estados, cumpliendo con su deber constitucional de favorecer siempre al ciudadano, ofrecen la opción a las familias menos pudientes de conseguir una vivienda financiada parcialmente, de bajas rentas. Ello porque no todo el mundo puede acceder a una casa propia donde establecerse con la familia. Ese tipo de casas recibe el nombre, en el Reino de España, de viviendas de proteccion oficial. Una vivienda de proteccion oficial representa la alternativa para las familias españolas que no pueden financiarse fácilmente el costo de un hogar, y varios otros paÃses ofrecen a sus ciudadanos – con distintos nombres (pueden llamarse pisos de proteccion oficial o casas de interés público) – el mismo servicio social, la financiación de sus hogares.
Se les llama “de protecciónâ€? porque dan cuenta de la labor del Estado en su función protectora del individuo civil, a lo cual se comprometen todos los estados y naciones que se precien de llamarse democráticos. Es el Estado, a través de su esfera polÃtica, lo que vela también porque, por ejemplo, usted esté sujeto a cuidados laborales importantes y lo que obliga a las empresas a asumir prácticas de proteccion laboral, cosa relativamente nueva y un triunfo para la clase trabajadora.
Ese cuidado, empero, difiere de otras debidas formas en las que protegernos es crucial; no se puede esperar que el Estado establezca las normas de proteccion solar para los bañistas en las playas. Esa responsabilidad recae sobre el individuo solamente, que conociendo los riesgos de exponerse directamente a la fiereza del sol, opta por cubrirse la piel con pomadas o por dejarla descubierta y a merced del poder cancerÃgeno de los ultravioleta. El equipo de proteccion cuando uno va a la playa debe incluir una crema protectora contra los rayos del sol.