El siglo XXI ha traído una creciente preocupación por el ecosistema y la utilización de la energía, porque por un lado la cantidad de combustibles no renovables están acabando sus stocks al mismo tiempo que las ciudades se están convirtiendo en focos de contaminación constante.
Es así que las empresas constructoras están empezando a pensar nuevos proyectos de casas inteligentes, que no sólo ahorren energía sino que además no contaminen.
Estos proyectos de arquitectura para casas o edificios, tienen muy buena aceptación en Europa, pero el problema que se presenta son los costos de este tipo de construcciones.
La Unión Europea tiene un plan denominado Smart Energy Home, donde se proponen comenzar a realizar un uso sostenible de la energía introduciendo innovaciones en los edificios que se construyan de ahora en adelante.
Todavía son los primeros esbozos de proyectos de casas ecologicas que se plantean desde un organismo gubernamental.
Hace muy poco tiempo el IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático) realizó un informe de cómo atenuar los efectos del cambio climático. En el mismo aseguran que los edificios son ámbitos propicios a ser modificados para reducir las emisiones de dióxido de carbono, tanto en los interiores como en los exteriores.
Este organismo participa de Smart Energy Home y se han planteado estudiar las tecnologías que puedan lograr esta disminución en la contaminación. Asimismo aseguran que para el 2030 será posible contar con los avances técnicos necesarios.
Sin embargo, ambas instituciones afirman no ser ajenas ante el costo que implica la implementación de proyectos de casas economicas en energía, debido a los implementos de última generación que se necesitarían.
Sin embargo, es necesario que se comiencen a pensar en proyectos inmobiliarios de casas de este tipo, ya que la población mundial sigue creciendo exponencialmente y con esto, la producción de basura y el gasto de energía. Empezar ahora con las investigaciones es comenzar a ganar el tiempo perdido.