Régimen. La idea viene dando vueltas desde hace algún tiempo en mi cabeza. No es para menos, la palabra parecería haberse instalado en boca de todos los seres vivos -y con supuesto uso de razón- que me rodean. Soy uno más en este planeta y por mal que me pese, la cuestión no me es ajena. He llegado a la conclusión de que me gustaría comenzar algún tipo de régimen (workout regimen,exercise regimen, fitness regimen, beauty regimen, drug regimen etc.). Ya puedo sentir la idea bien arraigada en mi ser, creo que es un buen comienzo. Ahora debo buscar una buena continuación. Quizás, digo bien quizás, el paso siguiente resulte preguntarme: ¿porqué comenzar un régimen?
Desde ya que existen miles de respuestas diferentes a esta misma pregunta. Pregunta que tal vez algunos califiquen de poco intelectual; (de hecho puede que sea cierto); pero también es incuestionable que lo que es y no es intelectual (como tantas otras cosas) siempre termina dependiendo de la manera en la que uno aprecia la realidad, es decir de los distintos puntos de vista que uno pueda tener sobre determinado objeto. ¿Porque quiero comenzar un régimen? Una pregunta a la que nos debemos tratar de reflexionar, es decir intentar un diálogo con nosotros mismos. ¿Qué es lo que estoy buscando?, ¿estar más lindo?, ¿estar más saludable? ¿Porqué razón hoy por hoy me siento preparado para este desafío? ¿En nombre de quién o de qué estoy dispuesto a realizar este sacrificio?
Si consideráramos el régimen como una especie de terapia del cuerpo, o del alma, he de aquí lo que algunos terapeutas podrían señalar como un buen comienzo; esta especie de introspección que nos proponemos, el comenzar a buscar dentro de uno, las respuestas a nuestras propias preguntas.