Históricamente los suizos fueron el mayor sÃmbolo de estatus para los amantes de los relojes de lujo, pero esa tradición ha sufrido cambios importantes hasta llegar a la actualidad; a finales de los años 70, la relojerÃa vivió una profunda crisis, propiciada por la falta de renovación estética de los Relojes Suizos de lujo y por la irrupción del reloj digital Japones. Entonces el empresario y banquero Nicolas Hayek creó Swatch, un swiss made de diseño vanguardista pero sobre todo un reloj al alcance de cualquier bolsillo. De hecho, gracias a su bajo precio y a la profusión de modelos, la firma Swatch promovió entre su clientela el concepto de reloj renovable, o su Segundo Reloj, de venta en las mejores joyerÃas junto con el inevitable Rolex. El resultado es que los Swatch acabaron convirtiéndose en un sÃmbolo de moda y marcando una tendencia que aún hoy se mantiene. Paradójicamente gran parte de las firmas Relojeras clásicas de prestigio le deben la vida al reloj barato y sin tradición que inventó Hayek, ya que para entrar nuevamente a competir se actualizaron los diseños de los relojes, se amplió el target de consumo y se diversificaron las marcas, los modelos y los precios.