No hay nada peor que después de una noche de fiesta, música, tragos y comida, sentir la descompostura natural que viene la mañana siguiente.
No importa cómo hayamos empezado o terminado la noche, si las copas fueron un poco excesivas el sábado a la noche, el domingo de resaca es infalible.
Son muy pocos los que toman algún antiácido o medicamento para que la mañana siguiente se pueda prevenir la resaca. Pero son muchos los que al día siguiente los que suelen aconsejar métodos para aliviarla.
En Latinoamérica las frases de la resaca son muchas, porque se la denomina de diferentes formas. En Bolivia es chaqui, en Chile le dicen mona, en Venezuela, ratón mientras que en México se llama cruda. Mientras que en resaca en ingles es hangover.
Palabras todas que definen los mismos síntomas: dolor de cabeza, sed, acidez, dolor estomacal e irritación en los ojos. Síntomas de nuestro cuerpo eliminando el alcohol ingerido en exceso y que tratan de superar la resaca.
A este sentimiento de pos-fiesta, muchos les han cantado, y uno de los últimos temas dedicados a este malestar mañanero es Candome de resaca, del grupo argentino Las Pastillas del Abuelo.
En esta canción se nombran a dos de los remedios que muchos aseguran son infalibles: la aspirina y el café. Otros prefieren las gaseosas cola, otros los antiácidos. Pero los remedios más extraños que he sentido, o leído en este caso, están en la página web www.lavidaencasa.com/TRUCOS/c5r2.htm. En este sitio, aseguran que tomar sopa de cebolla antes de tomar alcohol o morder granos de café.
Al margen de los remedios, los resultados y los dolores. Un consejo, mejor toma poco y pásala mejor en la noche y en la mañana.