Bragas, calzones, cucos, bombachas, pantys, blume, calzón, calzoncillo, slip, tangas, hilo dental, mejor dicho, la cantidad de nombres es larguísima y se usan todos para nombrar nuestra ropa interior, tanto la másculina como la femenina.
Todo comenzó con el simple taparrabos que, aún hoy, muchas tribus indígenas y hasta los luchadores de Sumo utilizan como prenda principal. Con el correr del tiempo el taparrabos se convirtió en una prenda de uso interior. Ya los romanos y antes los griegos, que lo copiaron de los orientales habían usado algún tipo de ropa interior, pero no fue sino hasta la segunda mitad del siglo XVIII con la invención de las máquinas de hilar que se pudo fabricar lenceria fina a base de tejidos de algodón. Consistía en una prenda que cubría desde las muñecas hasta los tobillos, con una falda abotonable en la parte trasera que servía para facilitar el aseo de aquella zona; esta prenda era igual para hombres y mujeres. Posteriormente las mujeres prefirieron dividirla en dos prendas y con el correr del tiempo, conforme la altura de las faldas subía y subía, el tamaño de la ropa interior disminuía.
Actualmente la lenceria femenina asi como la ropa interior masculina tienen una función que sobrepasa su aspecto meramente funcional, es decir, proteger y retener los genitales. Basta con salir a la calle en un país tropical o en temporada de verano para ver a chicos y chicas lucir, por encima de sus caídos y descaderados pantalones y faldas, su ropa interior. Entre los chicos el uso del boxer, es decir, el calzón tipo pantalón corto, se hizo muy popular con la ropa interior calvin klein, entre las chicas, sobre todo las más agraciadas, la lenceria sexy es un recurso cautivador y de seducción.
Ya no es tabú en absoluto ver fotos de chicas en lenceria o asistir a un desfile de ropa interior. Hoy en día muchas chicas y chicos compran lenceria por catalogo escogiendo lo que más les apetece.
Según la ocasión también se escoge el tipo de roma interior, no te pones los mismo para hacer deporte que para ir a una fiesta, sobre todo si hay posibilidades de un after party.