Como sucede año tras año, y de manera cada vez más masiva, al acercarse el 14 de febrero, muchos enamorados se desesperan por comprar diversos obsequios u regalos para el dia de san valentin.
Al llegar el mentado dÃa, miles de ciudades en el mundo entero se inundan con todo tipo de presentes: cartas de san valentin, tarjetas para san valentin, frases de san valentin, ¡hasta manualidades para el dia de san valentin!, como suele comprobarse, la imaginación y la creatividad suelen decir presente en esta fecha tan emocionante.
Por supuesto que no todos comparten la misma opinión, ya que para la misma época suelen aparecer alguna que otra voz de lo más rezongona que persiste en señalar, dedo acusador mediante, esta fecha como un invento de lo más comercial, imaginado tan sólo para que determinadas tiendas aumenten su caudal de ventas.
En estas lÃneas no pretendemos obviar lo evidente (faltaba más); porque si bien la celebración del dÃa de San ValentÃn encuentra su origen incluso antes del siglo V de nuestra era, su comercialización hoy en dÃa, es, en ese sentido, incuestionable. Triste nos es de constatar que en “este mundo, esta empresa de hoyâ€? el marketing lo ha invadido todo… o casi todo. Por suerte, siguen existiendo todavÃa espÃritus románticos que se resisten a bajar el estandarte de los sentimientos, soñadores que siguen convencidos de que las pasiones verdaderas y sinceras no saben ni de intereses ni de especulaciones, como lo es el amor, que como dicen por ahÃ, nunca aceptó ni aceptará propina alguna.