Los servidores Web son programas que ejecutan constantemente el protocolo http. En palabras más cercanas al cristiano, se podrían comparar a una gran computadora que almacena los datos con los que funcionan distintas páginas de una red como la Internet. Los servidores de Internet son, pues, como la gran memoria de diversos sitios de la Web; a través de ellos se transfieren los datos necesarios para que una página funcione al momento de ser explorada.
Otros son los servidores ftp. Estos son también un programa mediante el cual se pueden intercambiar datos entre distintos ordenadores y, también, servidores. Uno de los servicios más utilizados de un servidor ftp es aquel dedicado al alojamiento de sitios web, en donde los usuarios pueden subir datos a sus páginas, a través de él.
Existen servidores ftp gratuitos; es el caso de los anónimos. Estos permiten el acceso a cualquier cliente sin la exigencia de una contraseña ni una cuenta de usuario. Aunque no se necesite de una cuenta en particular, si será necesario mínimamente un correo electrónico para aquel que quiera utilizar el servidor. No obstante, el usuario anónimo tendrá ciertas restricciones frente al usuario registrado; por ejemplo, sólo podrá leer y copiar los archivos que permanezcan en el servidor, pero no modificarlos.
Por último, cuando se accede a un servidor gratuito, es importante fijar la atención sobre la capacidad que este concede, la velocidad de transferencia y, claro está, que en la letra minúscula no se enuncien costos que el usuario cree que no existen.