Mejorar el aspecto físico ha sido una preocupación constante de hombres y mujeres en todo el mundo. El descubrimiento de un material que resiste altas temperaturas, que no se descompone y de fácil manejo por su textura como la silicona, ha señalado el principio de una era donde abundan cada vez más los productos a base de este material.
Uno de los usos más frecuentes de la silicona, son las prótesis que se utilizan para realizar agrandar el tamaño de los senos en las mujeres. Era impensable siquiera decenios atrás, el hecho de insertar en el interior del cuerpo una masa externa para rellenar espacios por puro gusto. Los pechos de silicona aún cuando cada vez más son más comunes entre las mujeres, no son del todo aceptados en otras culturas, regidas por otros cánones y conceptos sobre la belleza.
Hay mujeres que opinan que la utilización de accesorios como el sosten de silicona, el cual ayuda a pronunciar el busto, es necesaria para mejorar su aspecto físico, de acuerdo a las convenciones establecidas sobre la voluptuosidad de las formas y la preferencia por senos grandes. Contrariamente, existen campos como el del modelaje profesional en Europa, en el que el tamaño del busto importa, en la medida en que sea discreto y permita a las modelos precisamente, tener un tipo de peso liviano y talla pequeña, algo que precisamente no tiene nada que ver con la exageración de los senos. En este medio, es común encontrar otro uso de la silicona a través del aceite de silicona que se utiliza para el cuidado de la piel o el cabello de las modelos.
Existen diferentes tipos de silicona y de acuerdo a su estado – puede ser líquido o sólido-, se puede utilizar para la fabricación de productos muy utilizados en la actualidad. Desde los labios de silicona como otro más de los usos estéticos, hasta el tubo de silicona que se usa como pegamento de superficies de diferentes materiales al ser derretido al contacto con el calor.