Desde que progresivamente cada vez se hace más común el uso de la Internet y las prácticas sociales más se relacionan con esa nueva tecnologÃa, el término “sitioâ€? ha adquirido otro campo de uso, y allÃ, en el mundo virtual, se aplica con la misma utilidad y sentido que en los espacios reales. Los sitios de Internet son innumerables, y se estima que aumentan a razón de 7 millones de páginas Web por dÃa. En efecto, por dÃa.
De ahà que el desarrollo de sitios Web sea en la actualidad una de las actividades económicas más relevantes y que mejores flujos en torno suyo generan. No hay que ser un programador experto para crear sitios Web, de hecho, son tantas las páginas Web que se crean a diario debido a que es relativamente fácil hacerlo, y basta, en la vasta mayorÃa de los casos, con tener una máquina convencional y un acceso a la Internet estable.
Y como la Internet es la ampliación electrónica e informática de nuestra cotidianeidad, era necesaria la extensión de todos los sitios que los seres humanos frecuentamos en sociedad ahà dentro, al otro lado de la pantalla. Comprar online, reservar un vuelo, matricularse en la universidad, todas esas actividades toman lugar en un sitio real; o en uno virtual igualmente. La cantidad incontable de sitios de compra en la red es muestra de eso, y los sitios para chatear emulan los cafetines o lugares de reunión donde, antes con mayor frecuencia que hoy en dÃa, se reunÃan las personas a conversar sobre temas diversos. Los foros acerca de toda clase de tópicos son los equivalentes de tales cafetines de otrora.