El Mar de Cortés baña sus costas al oeste y el Estados Unidos marca su frontera al norte, dos límites que determinan la historia y la geografía de Sonora, el segundo estado más grande de México, donde el desierto marca el clima.
Su historia cuenta que en 1836 perdió parte de su territorio cuando Texas proclamó su independencia y por tratados legales, ilegales y confusos terminó siendo parte de Estados Unidos.
Hermosillo es la capital de Sonora, una ciudad que ofrece a sus habitantes y visitantes lugares para visitar e historia que aprender, gracias a sus museos y lugares históricos, los cuales se dedican a resaltar los aspectos de la cultura e identidad del luegar.
Nogales es sin duda una de las ciudades más emblemáticas de Sonora, ya que es una de las cuales limita con Estados Unidos (con la ciudad de Sonora de Arizona) y está cercado por el muro que el país del norte decidió construir para evitar la inmigración.
Los empleos que se encuentran en esta zona de Sonora tienen que ver con las empresas maquilladoras que fueron instaladas gracias a uno de los convenios que se estableció con el NAFTA, comunidad económica que incluye a México, Estados Unidos y Canadá.
Otras ciudades como Caborca, Obregón y Guaymas hacen de Sonora un lugar de diversidad geográfica, climática y turística tan rica que es casi imposible reconocer las zonas como parte de un mismo estado: de las sierras a la playa y del desierto a los ríos caudalosos.
Por eso, si quieres conocer estos lugares y la hermosa ciudad de Navojoa de Sonora, puedes visitar el sitio oficial del estado en materia de turismo: www.sonoraturismo.gob.mx.