Sting and The Police conforman una banda increíblemente buena. Sus canciones siguen tan vigentes como en los 80’ y su última gira de conciertos dejó satisfecho al público que los esperaba desde hace más de 20 años. Durante el tiempo que estuvieron separados, la musica de Sting en solitario colmó las ansias de los aficionados a The Police, que siempre mantuvieron la esperanza del retorno de La policía.
El trío compuesto por Andy Summers en la guitarra, Stewart Copeland en la batería y Sting en la voz y el bajo partió en tour este año. Iniciando la gira de conciertos desde mayo, en Vancouver Canadá, The Police ha dejado contentos a sus fans en más de 20 países. La gira incluyó países europeos, del Norte de América y algunos países latinoamericanos, entre ellos México, Brasil y Argentina, escenarios siempre escogidos por los grupos internacionales.
Aunque en México las boletas no se vendieron como pan caliente, tras algunas promociones como ‘dos por uno’ se incentivó la compra. En Buenos Aires la boletería se agotó rápidamente y, como en México, se hicieron dos presentaciones. Esta gira se caracterizó por un escenario sencillo, pero de gran artilugio técnico sonoro. Tres grandes pantallas en el escenario capturaban en las imágenes del trío y en un momento pasaron videos de juventud rockera de Sting, Summers y Copeland, quien sorprendió al fervoroso público con el toque un gigantesco gong en Can’t stand losing you y Wrapped around the finger.
The Police se comportó en cada concierto como si fuera el primero de su gira, trasmitiendo una energía y una emoción al público con sus evocaciones a cantar. La voz de Sting se escuchó intacta tal como quedó grabada en los cd de la banda hace más de 20 años. Nos tocaron fibras sensibles al comenzar con un Message in the bottle explosivo, que encendió al público súbitamente. Después, nos devolvieron juventud con Don’t stand so close to me, Driven to tears. Caminamos sobre la luna al escuchar Walking in the moon. Y el coro se prendió con De do do do, De da da da y Roxanne donde más de una se desgañitó. Bailamos divertidamente con So lonely y más de uno se erizó con Every Breath you take.
The Police volvió y lo hizo pisando fuerte. La voz de Sting reafirmó que es de las mejores del rock, suave, melódica, inimitable. Summers evocó una figura legendaria del rock al que sólo le pasan los años en apariencia, un guitarrista amable, virtuoso y entregado a su público. Copeland le dio a su batería con una energía tal que prendió el bit en los corazones que aprisionó La Policía esa noche. Gratamente, los aficionados reafirmamos que The Police aún sigue arrestando nuestro gusto.