Conductas patológicas salen a la luz cuando algunos especimenes pertenecientes al genero masculino de la especie humana tienen en sus manos una computadora con acceso a Internet. De entre todo el universo de conocimiento contenido en la red, estos deciden teclear en el buscador conceptos tan extraños como miss tanga 2008, miss universo en bolas, le reina de la lenceria tanga, bailes exóticos de nenas voluminosas, tangas fotos, etc… Se podría decir que su intereses se enfoca, básicamente, en analizar siluetas de chicas en tangas.
El apetito masculino por este tipo de exotismos confunde al genero femenino. Algunas mujeres parecen suponer que a los hombres los vuelve locos descubrir que en el trasero de una mujer que se agacha para recoger algo del suelo se dibuja un delgado hilo haciendo la función de ropa interior. Algunas de ellas suponen que mediante este tipo de coqueterías serán mas atractivas. En lugar de un calzón cómodo y holgado, van a comprar bikini tanga lo mas ajustado posible. Se comercializan de muchos colores, de piel de leopardo o zebra, incluso tangas transparentes, sin importarles lo incomodo que estas resulten, o incluso la frecuencia con la que estos materiales ajustados producen infecciones en sus partes femeninas. Lo que importa, parece ser, es mantener a los hombres con la boca abierta.
La culpa no es precisamente de ellas. Es natural el deseo de querer resultarle agradable y atractiva al genero opuesto. El problema o patología viene de aquellos que obsesionados con fotos de tanga, han creado una involuntaria confusión, en la que algunas mujeres han decidido usar ese tipo de ropa interior, sin tener en cuenta que a la gran mayoría de los hombres no les gustan las chicas en tanga, de hecho, lo consideran de mal gusto… un uso equivocado de la belleza.