En una sala de una casa de clase media, un marido lee un periódico mientras una esposa realiza finos puntos de tejido a palito. La anterior era una escena muy común en numerosos hogares de hace unos cuantos años atrás. La pareja del matrimonio perdía paulatinamente el interés por el otro y la unión pasaba a ser un simple mancomunado para pagar los gastos del mes y mantener la casa limpia. Hoy día, la situación parece que se repite, pero los materiales han cambiado, muchas menos esposas se dedican a tejer y maridos a leer un periódico. Pero esto es otro asunto. Lo que interesa ahora es lo hermosos y admirables que son los tipos de tejidos de punto, como los tejidos en punto de cruz, por nombrar el primero que se viene a la cabeza.
Cualquier línea de ropa queda hermosamente decorada con la técnica de punto de cruz. Una común toalla blanca puede hacerse notar en el baño como una hermosa pieza de ingenio estético. Esta técnica consiste en formar figuras por medio de, como su nombre lo indica, cruces. Bordar de esta forma al principio puede resultar difícil; mas como la experiencia indica que el que se dedica aprende, contar los orificios en la tela para coser el cuadro exacto que la imagen modelo indica logra ser un acto asequible. De hecho, el obtener recrear con cruces de hilos de colores los diagramas en un papel, es el entretenimiento que, personalmente, veo en este tipo de bordado. Una cuadro vivo de tonalidades termina siendo el resultado.
Enaltecer telas en tejido de punto de cruz es una labor que obtiene bellos resultados. Sería alegre usar en vez de camisas blancas en la semana, blusas de tejido de punto de cruz originales.