No sólo la mirada diferencia una fotografía. Los cambios de lentes dependiendo de la naturaleza de la foto que queramos hacer ayudan a crear diversas visiones del contexto. Un objetivo o lente gran angular, por ejemplo, capta la imagen hasta de 180 grados a la redonda, creando una distorsión en los objetos encuadrados y en el espacio. Un tele objetivo está ideado para lograr acercamientos de objetos lejanos. Aunque el tele no es de los únicos objetivos para una cámara fotográfica, vamos a centrar este artículo en sus características y usos.
El objetivo de un tele o de un zoom posee una distancia focal mucho mayor a la de un lente convencional, es decir, que el objeto a enfocar puede situarse a una mayor distancia sin dejar de estar enfocado. Debido a esa característica, este lente es menos luminoso que un lente convencional de 50 mm, debido a que la entrada de luz es más reducido.
Es por ello que si utiliza un tele objetivo en su clásica cámara Canon, por ejemplo, debe tener en cuenta que las condiciones de luz sean bastante óptimas. Además, también es necesario usar velocidades rápidas o un trípode, a fin de que las fotos no queden turbadas (si esa no es su intención) dado que un teleobjetivo, al tener menor ángulo de visión, es más sensible al movimiento.
Sin embargo, el tele también es bien útil cuando de fotografiar naturaleza se trata, puesto que permite al fotógrafo estar alejado de su objeto a fotografiar.
Al utilizar un tele se deben tener objetivos claros antes de instalarlo en la Canon. El tele es de los lentes que menos tiene profundidad de campo, es decir, que tiende a difuminar o a no captar con nitidez los fondos. De esta manera, el tele resulta un lente idóneo para la fotografía de retratos, en donde la persona fotografiada es el objeto central de la imagen.
Igualmente, el tele es bastante utilizado cuando se quiere aplanar la imagen. Fotografías de platos con alimentos logran buenos resultados con un tele, pues se logra enfocar el tema central de la imagen - la comida - al mismo tiempo que lo que está alrededor queda como un fondo neutro que ayuda a reforzarla.
A veces, lo sabroso de tomar fotografías es pensar la imagen y trabajarla desde el principio. No obstante, aquellos fotógrafos que obturan sin pensar también obtienen resultados sorpresivos e increíbles.