La nueva generación de televisores se enmarca dentro de la tecnología de pantallas planas, de plasmas y de cristal líquido. Frente a un Toshiba con pantalla LCD de TV se pueden presenciar la inventiva de la mezcla de cristal líquido y la tecnología digital.
Una flat screen TV, como también es llamada en el mercado la pantalla plana LCD, produce una gran gama de colores, más de 16 millones, lo que permite una excelente nitidez y definición de contrastes. Su ventaja intrínseca es precisamente su forma plana, que permite el ahorro de espacio. En un portable o computadores personales y fijos funcionan muy bien las LCD al igual que para conformar un aparato de TV.
Varias empresas de electrodomésticos han comenzado a reproducir esta tecnología. Un televisor Philips con pantalla LCD no brinda las distorsiones que un TV convencional, de pantalla cóncava, genera en la imagen. Pero cuál de las nuevas tecnologías trae más beneficios en la imagen.
La confrontación pantalla plasma vs la pantalla LCD de TV, expresa cualidades ventajosas y desfavorables en los dos casos. Una pantalla de 27 pulgadas LCD de TV, además del poco espacio que ocupa ofrece las ventajas ya mencionadas arriba. Una pantalla de plasma posee los rasgos de nitidez y amplia gama de colores, pero además, logra una ampliación importante del campo visual, aproximada a los 160 grados, frente a los 40 que ofrece una LCD. Esta característica concede la oportunidad de que varios espectadores puedan ver bien las imágenes en pantalla, estando en situaciones distintas. También la pantalla de plasma alberga el formato widescreen que permite ver las películas en formato de cine sin las barras negras arriba y abajo. La LCD le gana en el punto de la luz, puesto que esta la absorbe en lugar de reflejarla, cosa que ocurre aún con la de plasma.
La tecnología está al alcance, las opciones son múltiples y muy buenas, difícil elegir, pero es esa la ventaja, el usuario decide cómo ver sus imágenes y a qué tecnología acercarse, de cualquier forma, ninguna parece defraudar.