Las ultimas tendencias, las próximas tendencias, las tendencias del mercado, de la moda, de la gastronomía... ¿De qué están hablando cuando hablan de tendencias?
Quizás el término es el que más esclarece el tema, ya que tendencia viene de tender, ir, dirigirse. Pero el problema se presenta cuando la palabra se usa en manera excesiva y desde todos los puntos del planeta y desde todos los ámbitos se habla de la tendencia.
Las más complicadas de seguir y, por cierto las más nombradas, son las tendencias economicas. Hacia dónde va la economía mundial es algo que pocos pueden asegurar pero que todos creen conocer.
Si realmente se supiera, las bolsas no caerían, las empresas no cerrarían y las pérdidas serían mínimas, debido a casos particulares y extraordinarios (como terremotos, accidentes, huracanes, etc.)
La más vista y la más divertida es la tendencias de la moda, que seguramente influyen las tendencias del consumo de una gran parte del planeta.
Cada temporada, diseñadores de todo el mundo tratan de interpretar lo que sus consumidores querrán comprar y, en base a eso eligen, por ejemplo, las tendencias otoño invierno 2007 2008. Con atinos y desatinos.
Y, lamentablemente para muchos, pero afortunadamente para los pocos que acertaron, las últimas tendencias son tan efímeras como exitosas. Es lo último que viene, pero para mañana habrá algo más "último".
Especialisas del marketing estudian el comportamiento de la sociedad para anticiparse a lo que estas demandarán en un futuro, y quizás por eso, cada vez se ofrecen nuevos productos, en búsqueda de una tendencia.
Por suerte, el ser humano tiende a cambiar, por lo que seguramente tenderá a mutar. ¿O la tendencia nos volverá a llevar a los orígenes antes de la tendencia?