Elegir una impresora apropiada depende del ritmo de utilización que se le quiera dar. Entre la tinta y el toner iremos a continuación.
Para decidirse entre una de inyección o una láser, se deben tener en cuenta la cantidad de impresiones que regularmente van a sacarse. Un segundo detalle a pensar es si vamos a utilizar la impresora tanto para impresiones a color, como para monocromáticas.
Si nuestro fuerte será la impresión mono, una impresora de tóner podría ser una buena opción. El toner de una impresora laser tiene un rendimiento mucho mayor que el de los cartuchos. Y aunque la inversión al comprar un toner será mayor que aquella de adquirir cartuchos, está se verá compensada por la larga duración y productividad de los toners frente a los cartuchos de tinta.
Por otro lado, las impresoras de inyección, es decir las que hacen uso de cartuchos, suelen brindar óptimos resultados cuando de impresiones a color se trata. Hoy en día existen modelos avanzados que obtienen resultados profesionales en la vivacidad del color.
Un tercer factor a tener en cuenta es el capital con el que se cuenta para invertir en una impresora. A partir de allí, podrá buscar los modelos que utilicen los cartuchos más aptos para ser reutilizados, u optar por las versiones económicas que ofrecen las diversas marcas. Siempre se pueden encontrar especímenes interesantes y acordes a nuestro capital, sólo hay que buscar un buen asesoramiento.
Tenga siempre en cuenta el provecho que desea sacar de su máquina. Calcule, compare, tómese el tiempo de escoger un producto apropiado.