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Torta Ante la poca manifestación sexual de su marido, la reina MarÃa Antonieta, comÃa torta de chocolate y en general, tortas gigantes. Éstas, con su maravilloso sabor, traÃan orgasmos dulces a la nombrada reina. Como suplemento, las tortas eran el manjar más delicioso que se asemejaba a eso tan rico que produce el amor y los cuerpos.
Las tortas traen consigo esas cualidades, dulces, ricas y abundantes. Sin embargo, la reina MarÃa Antonieta no comió la torta más especial de todas: la torta ahogada y las tortas monterrey. Sin duda son las más especiales, porque en su interior se hallan diversos ingredientes que se conjugaron hace más de 80 años en Guadalajara.
Ésta no es dulce, pero es tan especial como el chocolate mismo. Su salsa, ingrediente vital, sólo puede ser elaborada en la región, dadas las condiciones climáticas y de altitud. Se reconocen tortas ahogadas las famosas, porque su salsa de chile no viene dentro del manjar en cuestión, viene por separado para que el consumidor la sirva al gusto. En cuanto a las tortas de monterrey, que también son combinaciones saladas entre cocina española y mexicana, ofrece variedad y exquisitez al paladar.
Por eso cuando de manjares se trata, lo mejor es la mezcla entre la sal y el azúcar. Acompañar la experiencia del chocolate, placentera y única, con la mezcla energizante de la torta ahogada y las tortas de monterrey; llevan de la mano, los mejores placeres. Quizá si MarÃa Antonieta hubiese tenido la posibilidad de probarlas, el dinero de aquella Francia habrÃa solventado los gastos de una revolución, que sin duda en México ayudó.