Una de las carreras profesionales que han tomado un nuevo impulso con el crecimiento de las ciudades, y su consecuente generación de pobres, es la carrera de trabajo social o asistente social. Quien sigue los pasos de esta gran tarea que implica el trabajador social, es gente que se prepara para afrontar situaciones de extrema necesidad y para ayudar a otros que lo necesitan.
Seguramente ocupar un puesto en trabajo social en Madrid no es lo mismo que en el DF, puesto que las situaciones de pobreza e indigencia son distintas en estos dos países, como así también lo es la cantidad de gente que debe recurrir a las oficinas sociales para obtener alguna clase de ayuda.
En México, la carrera de trabajo social se puede cursar en la Universidad de Guanajuato, y el plan de estudios te prepara para desempeñarte como un profesional listo para observar, describir y analizar la sociedad con el fin de poder diseñar proyectos o planes para resolver problemas sociales y cubrir las necesidades insatisfechas.
No es fácil llevar adelante un empleo de trabajador social, ya que se debe lidiar con las problemáticas sociales más crudas, como la pobreza, la desnutrición, el abandono y las enfermedades.
Estudiar trabajo social es para gente fuerte, con vocación verdadera, que está dispuesta a exponerse y a dar su vida para que otros mejoren sus situaciones personales y sociales.
Este trabajo es casi como una vocación, y muchas veces se puede ver que sus acciones tienen más que ver con la fe que con la planificación.