Mi abuela me comentaba que sus recetas y sus trucos de belleza eran bastante consultados por sus amigas. Se jactaba de sus conocimientos e intuiciones, diciendo que había ayudado a más de una a salir de apuros interpuestos por el descuido y el deterioro propio de los años y el uso... era gracioso cuando utilizaba la palabra uso para el cuerpo. Repetía que los trucos naturales son los únicos que pueden aportar a la ciencia de la belleza.
Seguramente muchos de los trucos de belleza femenina no fueron inventados por mi abuela, pero lo cierto es que ella llegaba a ellos por su intuición y por lo que iba aprendiendo de otras personas. Aunque a mi me parecía medio molesto, mi abuela me ponía sobre el rostro panes integrales humedecidos con leche tibia durante 15 minutos todos los días, con el objetivo de eliminar las espinillas que me invadieron a los 14 años. Decía que una naciente señorita no podía estar cargada de puntos negros. Tenía razón en todo, fui la joven con piel más sana y libre de espinillas de mi salón.
Otros trucos de belleza fueron aplicados contra las manchas que se me formaban en mi lozana piel. Hojas de berros machacados hasta hacer una pasta, me ponía la abuela sobre las inoportunas manchas que comenzaron a salirme a los 16 años. Una hora al día, todos los días y, a los pocos meses, ya mi piel se veía despejada.
Podría llenar páginas enteras trasmitiendo los consejos de mi abuela pero no da más el formato. Para los que no cuentan con los sabios y precisos consejos de una abuela como la mía, el siguiente link les va a ser de mucha utilidad si trucos de belleza y cuidado natural es lo que buscan: www.tuabuela.com