Paulatinamente los juegos han cambiado; algunos han sufrido una modernización y otros simplemente se han visto desplazados por otros que han llegado con la era virtual. De acuerdo a esto, se podrÃa decir que la concurrencia de niños en la calle, alrededor de un juego como “el esconditeâ€? se desplaza actualmente alrededor de la computadora o del televisor: “Miren lo que me compro mi papá en una venta de juegos para pcâ€?, dice un pequeño mientras muestra orgulloso a sus amiguitos su última adquisición. Un niño, que ha quedado fuera del grupo que desea jugar en la computadora, alza la voz para anunciar que el próximo domingo habrá una venta de juegos infantiles inflables en el barrio, que traerán muñecos y casas tan gigantes como para meterse en ellas.
¿Cómo asumir este cambio de escenario del juego infantil? Aún en las calles de barrio es popular jugar al fútbol o a la rayuela, pero parece real que cada dÃa los niños pasan más tiempo frente al ordenador o frente a la TV. La venta de juegos en linea es un avance que hoy ha dado dolores de cabeza a algunos padres. Conocà una vez el caso de una amiga a la que le llegó una cuenta de cobro onerosa a su domicilio. Después de la sorpresa y el enojo, pudo reparar que lo que le cobraban era el dinero de diversos juego pedidos por su hijo pequeño por medio de la Internet. La mujer nunca se habÃa enterado de nada, pues jamás puso especial atención a lo que su hijo hacia en Internet.
Anuncios como “juegos de xbox en venta�, “juegos de pc en venta� llaman la atención de infantes y preadolescentes cuando van con sus padres por un centro comercial. La respuesta del padre muchas veces suele ser sugerirle al hijo que no se encierre tanto, que juegue con sus amigos en la calle, que tenga una vida propia. Y es que a veces puede preocupar a más de uno que los pequeños pasen horas tras horas frente a una pantalla. Pero la solución no debe encontrarse ni en la prohibición ni en la completa autorización para jugar en el ordenador, sino que esta debe comenzar por incentivar a los niños a establecer relaciones humanas con otros niños, sea frente al compu o en la calle, puesto que la base de la sociedad son las relaciones que se tejen entre los distintos sujetos y no las soledades presentes en la vida de seres ermitaños.