Es posible que una persona elija ir a una venta de lenceria usada a adquirir ciertos artículos. Sólo alguien como el maestro Japosai, infaltable personaje de la serie de manga animada Ranma 1/2 , podría estar interesado en una colección de ropa interior usada; y es también posible imaginar que no deben haber pocas personas como él, que acumulan, con el rigor de un coleccionistas, prendas íntimas compradas en diversas ventas de lenceria femenina.
Eso hablando de los hombres y de su explícito fetiche por las prendas interiores femeninas. Ahora, las mujeres son, obviamente, el grupo que más se mueve ante la compra de este tipo de ropa. La venta de lenceria sexy es una de la más buscada cuando las mujeres son adultas jóvenes. Particularidad que quizás coincida con el inicio de algunas mujeres en la vida sexual, puesto que lucir bien con todos los atuendos y especialmente con los interiores, fortalecerá la seguridad que la mujer sienta frente a su compañero.
Aunque un hombre sería feliz con un empleo como el siguiente y quizás daría muy buenos consejos, las mujeres se benefician de la venta directa de lenceria, pues la mayoría de los puestos laborales como vendedora de este tipo de artículos están destinados típicamente para mujeres: sólo una mujer puede recomendar a otra qué le horma mejor o qué color le irá más dependiendo de la ocasión en una venta de lenceria fina. También la venta de lenceria por catalogo ha sido una forma de empleo que ha salvado a más de una cuando no hay demanda de sus servicios en el mercado laboral vigente. Muchas amas de casa han encontrado también salida en este tipo de venta, logrando que sus amistades femeninas se conviertan en su bolsa de clientes.
Tanto en la compra como en la venta de ropa femenina íntima las mujeres son las beneficiadas, aunque, algunos hombres piensen lo contrario y crean que esas prendas han y siguen siendo creadas para su deleite.