Es común leer en un título de revista: trajes de novia 2007. Es más abundante todavía, la oferta de este tipo de vestidos por medio de catálogos especialmente dedicados a los atuendos matrimoniales, compuestos de fotos de trajes de novia para cada tipo. Pero ¿por qué parece que es más relevante la decisión del traje de la novia, que la del novio? Pareciera que la pluralidad de opciones para vestir a la próxima esposa es mayor que la del olvidado novio.
Actualmente, la tendencia apunta hacia la informalidad. Cada vez más los matrimonios no exigen a los invitados aparatosos vestidos de gala, pues la vestimenta de los novios es ahora más fresca y colorida. Aunque en las tiendas de trajes de novia el clásico vestido blanco continúa en boga, la oferta se compone de atuendos de colores vivos, cortos o de mediana altura, pero con la particularidad de romper el esquema del color neutro. Para el novio, la moda va por el mismo rumbo, pues la futura pareja de casados debe estar en sintonía en día del matrimonio, hasta en el estilo que decidan para la consagración de ese momento. Novios con guayaberas de colores vivos o con diseños clásicos y elegantes en telas de colores antes impensables, son los nuevos protagonistas de los matrimonios modernos. La idea de que la novia era la más esperada en una ceremonia nupcial, pues ella y su vestido eran los protagonistas de la boda, ha cambiado un poco; puesto que el brillo de ese ceremonioso día yace de los trajes originales y notables de la pareja.
Los diseñadores de vestidos de novia y novio continúan ingeniando fantásticos modelos que no podrán dejar de ser retratados. La moda nupcial se nutre cada vez más de nuevos estilos. A este paso, las fotos de vestido de novia y novio del futuro reflejarán una tendencia que ahora es imposible imaginar.