Es un anhelo de prácticamente todo el mundo, cuando se trata de salir de paseo o de aventura exploratoria hacia diferentes destinos, encontrar siempre la mejor forma de viajar barato y no morir en el intento. Si usted está interesado en viajar por Europa, por ejemplo, probablemente gustará de saber que el viaje en tren dentro del Viejo Continente es quizás, entre las variadas ofertas para viajar sobre ese territorio, la más rentable; y sin ninguna duda, la más entretenida. Muchas naciones europeas ofrecen planes como el “Wochenende-Ticketâ€?, o “tiquete de fin de semanaâ€?, que se consigue en Alemania y con el que, por tan sólo 33 Euros, pueden viajar hasta 5 personas a lo largo y ancho de ese paÃs, e incluso – si el tiempo alcanza – hacia otros paÃses fronterizos.
Desde luego que no es una manera de viajar completamente gratis, cosa que sólo consiguen quienes trabajan como pilotos o azafatas, maquinistas o chóferes de bus. También viajan gratis algunos altos ejecutivos a los cuales envÃan sus empresas a diferentes partes del mundo; pero por motivos de trabajo, y esa no es la intención del viaje, sino todo lo contrario, pasear, gastar (poco, para que se pueda conocer mucho) y disfrutar de los sitios. ¿Quién querrÃa trabajar en una hermosa mañana de sol y playa en Acapulco? ¿Quién va a querer viajar a Paris si no va a poder darse un paseo siquiera à travers des champs élysées?
La gracia de viajar a Francia consiste en relacionarse con los espacios urbanos, con la gente, con sus alimentos, con el idioma y su forma de hablarlo en cada región. Viajar es una experiencia que nos deja mucho más – siempre – de lo que nos demanda, y la manera de hacerlo lo más convenientemente posible es con alguien siempre dispuesto a pasar la noche, si hace falta, sentados sobre la acera. Eso es viajar.