Para muchas personas jóvenes ver videos se ha convertido en un esmerado pasatiempo, al que, según muchos padres de familia, acostumbran sus hijos destinarle más tiempo del que debieran. Pero habrÃa que anunciarle a algunos padres que quizá lo ignoran, que el video ha alcanzado un grado de perfección tal, que precisamente por eso tiende a llamar la atención de los artistas. Y es posible que al menos uno de aquellos chicos, que “desperdicianâ€? el tiempo viendo videos musicales e incorporando ese tipo de narración que experimenta con la música, la fotografÃa, la animación y el cine, resulte siendo el cineasta revolucionario del mañana; es posible que ver videos de humor repetidamente, incorporando desde que se es joven los “gagsâ€?, conociendo las espirales o bucles que hacen que el lenguaje trueque los sentidos, aprendiendo las técnicas para causar gracia que utilizan los actores, es posible, en fin, que todo ello active mecanismos de nuestro pensamiento que al cabo de los años produzcan un comediante que ha aprendido a hacer reÃr, no que lo intenta. Ver videos cortos es un experimento que de hecho se aplica en las escuelas de ciencias de la comunicación alrededor del mundo, pues es un género narrativo completamente autónomo y tanto o más versátil que las palabras.
La Internet ofrece varios sitios donde los amantes de las imágenes pueden intercambiar sus materiales, recomendarse filmes o, sencillamente, observarlos directamente desde la red; videos gratuitos puestos en YouTube.com, por ejemplo, son herramientas de información supremamente convenientes. Es normal que su hijo desee disiparse; y en los dÃas que vivimos, normal es que quiera ver televisión o navegar en la Internet. De usted depende qué información consumen sus chicos, de manera que oriéntelos a ellos. ¿Ha pensado en pasarle clásicos de cine? Casi todos los clásicos del cine se consiguen en videotiendas, y es un error sistemático e ideológico en el que caemos cuando creemos que los niños no soportan los videos largos porque se aburren o se dispersan. ¡TonterÃas! Su hijo tiene un cerebro, haga que lo use. De lo contrario los padres tienen buena parte de razón al temer por sus hijos, y por el destino que les espera mientras miran pasar la vida frente a la caja tonta.