El video para adultos viene de una larga historia, inmersa dentro de los primeros tiempos del cine y configurada por el deseo más antiguo de todos, el sexual. La acogida que tienen los videos de adultos no es gratis, pues responde a la faceta más arraigada en el ser humano y en la exploración de ésta, la sexualidad.
Los primeras imágenes que el tiempo posterior catalogó como pornográficas surgieron casi que con el mismo nacimiento del cine. Imágenes sin conexión de mujeres semidesnudas o desnudas posando con picardía. No obstante, hay quienes afirman que el nacimiento de la pornografía es casi tan antiguo como el de la propia humanidad, puesto que muchas de los vestigios de esculturas de distintas culturas que se han encontrado recrean cuerpos de mujeres desnudos, voluptuosos. Igualmente, en algunos templos de la India, puede verse tallada la figura de parejas haciendo el acto sexual en distintas posiciones.
La exploración de la sexualidad hace rato que fue más allá del mero acto sexual como punto de partida y de llegada. Los videos para adulto, como hoy son catalogados, son un resultado de estas manifestaciones en otros soportes modernos. Tan solo los videos para adultos son una punta del iceberg de la gran montaña de producción pornográfica que se ha visto en todos los tiempos.
Y es que la pornografía no es solamente la que se encuentra en los miles videos para adultos gratis que se pueden hallar en la web. La pornografía se encuentra representada por medio de distintas artes como la pintura, el cine, la fotografía, la escultura, la literatura. Es la expresión más obscena y directa, no sólo del acto sexual, sino también del cuerpo humano y seguirá estando y explorándose por otros medio como se ha hecho hasta ahora, con la propagación de revistas, líneas telefónicas y videos para adultos gratis o con altos costos en la red.