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Vinos Muchos países del mundo, entre ellos Italia, Chile, Argentina, Estados Unidos Australia y España son reconocidos por ser grandes productores de vino, pero quizá los de mayor calidad, con fama mundial son los vinos franceses, cuya tradición vinícola data desde el Imperio Romano. La producción de vino francés está protegida por un sistema de reglamentos, que asegura la calidad en cada botella. Existen reglas para fijar tanto el tamaño de cada viñedo, como los límites de los niveles de producción, así como leyes que establecen los lugares donde se deben sembrar ciertas cepas.
Entre la clasificación mundial de los tipos de vino, los franceses más característicos son los vinos calmos o naturales (blancos, tintos y rosados), extraídos de la uva y fermentados de forma natural hasta que alcancen una graduación alcohólica que va desde el 10% hasta el 15%.
Las características del vino tinto de francia las dan los factores que afectan a sus viñedos, (clima, suelo y topología), mas los cuidados que le den los productores que lo elaboran. Es sabido que una uva que crece en un determinado lugar y produce un determinado vino, llevada y cultivada en otro lugar, producirá un vino con características distintas.
Las regiones de mayor producción vinícola son Borgoña, productora de vinos blancos franceses con la uva Chardonnay, Burdeos, productora de vinos tintos franceses de diversas cepas y Beaujolais con su vino merlot.
También es el país de los vinos espumosos franceses del tipo Champagne blanca o rosada, que le debe su nombre a ser producida en la región del mismo nombre y cuya elaboración se produce con las uvas de la cepa Pinot Noir con una doble fermentación.
Cuando se elige una botella de vino francés la garantía de origen es una promesa de calidad. El único problema es escoger dentro de una selección deslumbrante, deliciosa e importante, ya que cada botella, por su trabajo, historia y elaboración es considerada una verdadera obra de arte como sólo se ve en francia y sus vinos.