El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) es un movimiento formado por indígenas del sureste mexicano, que decidieron revelarse por medio de la lucha armada para que sean reconocidos sus derechos, se mejoren sus problemas de tierras y obtengan derechos políticos. El moviento zapatista se dio a conocer en 1994 mediante un alzamiento militar, a pesar de que su fundación se dio en las montañas de Chiapas en 1983. Su símbolo principal es el uso de pasamontañas o un pañuelo para ocupar la identidad.
El objetivo principal de la rebelion zapatista era conseguir un mundo económicamente justo para los indígenas, pero con el paso del tiempo la revolución se transformó en la búsqueda de la dignidad, una de las consignas principales para la comunidad.
El ideólogo principal de la rebelión zapatista y portavoz de los indígenas es el subcomandante Marcos, quien se destacó entre los militantes desde el principio del alzamiento militar en 1994; sobre la historia de éste hombre han tejido muchas hipótesis, pero se cree que fue un estudiante de filosofía, aficionado a la literatura, lo que demuestra en sus escritos y las alocuciones públicas, donde suele expresarse como una persona bastante culta, dotada de mucha ironía.
La revolución zapatista debe su nombre Emiliano Zapata, líder revolucionario agrarista de comienzos del siglo XX cuya consigna era redistribuir los campos mexicanos entre todos los campesinos y que fue asesinado en 1917 tras la evolución de su lucha, en compañía de Pancho Villa.
Las teorías y objetivos de esta revuelta zapatista la han puesto ante los ojos internacionales a la par de otros movimientos tales como el Piquetero argentino, el Cocalero boliviano y el Sin Tierra brasilero, movimientos de izquierda anticapitalistas que no están en la búsqueda de la toma del poder.
Según las intervenciones públicas del subcomandante Marcos, son tres los lineamientos concretos que rigen al EZLN:
1. Resistencia y rebeldía en contra del neoliberalismo.
2. Construcción de un nuevo modelo de nación que se base en la democracia, la justicia y la libertad.
3. La defensa de los derechos negados a los indígenas.
La lucha continúa desde la clandestinidad.